¿Por qué el Colegio Peñafort apuesta por la práctica instrumental?

La música ha estado presente en toda la historia de la humanidad. Desde hace muchos años, el ser humano ha sentido la necesidad de expresar, comunicar y trasmitir emociones, sentimientos y estados de ánimo a través de los sonidos.

SONY DSC

En el Colegio Peñafort la práctica instrumental es uno de los contenidos más importantes de la educación musical junto con el canto y el movimiento. Los argumentos están dirigidos a valorar la educación instrumental como un aspecto vital para fomentar el desarrollo de capacidades musicales, psicomotoras y corporales; cultiva, previene e incluso puede corregir deficiencias motoras. La práctica instrumental desarrolla hábitos posturales correctos y ejercita la habilidad manual al tocar una flauta, percutir o intervenir en el momento rítmico exacto.

Son muchas las esferas que se desarrollan cuando se aplica esta modalidad que tanta aceptación tiene en los escolares pues uno de los aspectos más importantes que desarrolla es la percepción auditiva y la discriminación de los instrumentos musicales. Este aspecto indudablemente contribuye a que se desarrolle y fomente la agudeza auditiva, que es necesaria para intervenir en el momento correcto dentro de un conjunto instrumental. Por otra parte, los instrumentos melódicos ayudan enormemente a trabajar el oído absoluto.

La práctica instrumental cumple variadas funciones, entre ellas se puede hacer referencia a la función diagnóstica porque pueden detectarse problemas de diversa índole como los motores, auditivos, respiratorios, etc. Tiene además una función terapéutica, ya que si se aplica con todo conocimiento puede llegar a resolver deficiencias que pueda tener el individuo, por ejemplo las psicomotoras. Otro aspecto importante a destacar es la contribución que ofrece la lectura musical, el interés que despierta en el escolar el conocimiento de los instrumentos de orquesta y el considerable esfuerzo intelectual que supone leer las grafías musicales convencionales. Todo esto pude estimular el deseo de profundizar en el estudio de un instrumento en horario extraescolar.

A modo de conclusión se puede decir que esta práctica desarrolla la sensibilidad y el equilibrio psicológico, favorece la cooperación grupal y la integración del niño/a en un grupo en el que todos los miembros son igual de importantes en la consecución de un fin común, todo esto sin dejar de plantear la función tan vital que es la referida al cultivo de los valores, al desarrollo de sentimientos y posturas afectivas a lo largo de su formación.

Es sin duda, la interpretación de un instrumento la forma básica de que un escolar asuma la función de intérprete con gran sentido de la responsabilidad siendo muy críticos con los errores de los compañeros y con su propio trabajo.

En consonancia con lo antes expuesto, se dispone de suficientes razones para favorecer y desarrollar en el Colegio Peñafort la práctica instrumental como componente imprescindible de la Educación musical.

A través de la Educación Artística, el alumno adquiere los conocimientos necesarios para acercarse a cualquier manifestación artística, de todas las épocas y culturas, será capaz de analizarla y, sobre todo, comprenderla en su contexto; además, deberá ser capaz de realizar producciones propias, como resultado de un conocimiento y dominio de técnicas, así como de un proceso creador originado por un deseo de expresarse.